En esta publicación os describo el dia que pasó, Abril jugando en casa de la familia, lo que viene siendo un día de pelotas, como bien digo en el título.
Ahí está ella jugando con una pelota de cuero, que por cierto se la cargó a mordiscos, por lo menos la despellejó casi toda.
Al parecer su pasión, desconocida para nosotros, por la pelota es un espectáculo en sí mismo, toda una experiencia nueva para ella.


Eso sí, tiene una cosa clara: la pelota es lo mejor que existe. Por lo menos durante ese rato, ya sabéis que los animales no se obsesionan en principio por hacer suyos las cosas materiales. No importa el día, la hora, ni el estado del césped, si hay pelota, hay juego. Y este mes de abril, el césped fue testigo de una buena sesión de saltos y carreras.
Más que un juego de perros
Para Abril, la pelota no es solo un juguete. Es una excusa para correr, para liberar energía y para interactuar con nosotros. Y sobre todo la novedad del momento y del juguete.
Estos días de abril, con el buen tiempo, han sido perfectos para sus sesiones de juego en el césped o en el campo. Son momentos sencillos, pero importantes para su bienestar. Verla disfrutar así nos recuerda lo mucho que aporta tenerla en casa y lo fácil que es hacerla feliz con algo tan simple como una pelota.


El césped fue esta vez su circuito particular. Lo recorría de punta a punta, sorteando cualquier obstáculo sin perder de vista su objetivo. Cada lanzamiento es una nueva oportunidad para desplegar esa agilidad que tanto la caracteriza.
Es puro instinto en movimiento.
Vuelta a casa, reposo merecido
Y después del juego viene la calma. A dormir después de una jornada de juego, esa es la prueba de que ha disfrutado. Está relajada, tranquila.
Ese cansancio es bueno, el resultado de haber quemado energía y de haberse divertido a su manera.


Es parte de su rutina, y ahora ya sabemos que le gusta, por tanto que iremos intercambiando momentos de paseo, pelota, globos, prados de Gala y lo que venga
Espero que estas fotos den con acierto el resumen de lo que fue un día de pelotas…


