Quien dijo que las tardes de lluvia son sinónimo de aburrimiento con un Whippet, claramente no conoce la capacidad de adaptación de esta raza.
Es cierto que, para un perro acostumbrado a sus horarios de paseo y a estirar las patas en campo abierto, el cielo gris puede parecer un inconveniente. Sin embargo, la adversidad es la mejor oportunidad para estimular su inteligencia con juegos de olfato para perros.


Ante la imposibilidad de salir, hemos decidido transformar el salón en un centro de entrenamiento mental.
Los Whippets son animales sensibles que agradecen la calma, pero también necesitan retos que mantengan su mente despierta.
Cómo crear un juego de estimulación cognitiva casero
Inspirándonos en ideas de enriquecimiento ambiental, hemos diseñado un entretenimiento sencillo pero muy eficaz. Se trata de una serie de trapos anudados donde, entre sus pliegues, escondemos granos de pienso o esas chuches para perros que tanto le gustan a Abril.

Este ejercicio no solo pone a trabajar su olfato canino, sino que activa su maña para desenredar el lío de tela.
Es fascinante observar cómo detecta cada premio con precisión y utiliza su hocico y patas para llegar a la recompensa. Es una actividad de enriquecimiento mental que cualquiera puede preparar en cinco minutos con materiales caseros.

Beneficios del trabajo de nariz en el interior
Lo que más nos ha sorprendido es la duración y el impacto de este juego.
Mientras que un paseo bajo la lluvia puede ser estresante para ellos, este reto llega a mantener entretenida a Abril hasta una hora. De media, tarda unos treinta minutos en localizar todas las pistas olorosas.

Al finalizar, el nivel de relajación es equivalente a una buena caminata.
El esfuerzo que supone para su trufa y su mente es agotador en el mejor de los sentidos. Sin duda, una solución perfecta para que el mal tiempo no afecte al bienestar de nuestro compañero.
Os dejo aquí un video, para que podáis verla en acción:


