En esta publicación haremos un pequeño balance de lo que han sido sus tres meses de vida .
Tres meses llenos de juegos, afecto y algún que otro percance con pipís y cacas. ¿Qué pensáis que esto último no iba a contarlo?
Se dice pronto, pero así es. Ya han pasado 22 días desde que nuestra pequeña Abril entró en nuestra casa. Hoy, día 2, celebraremos su tercer mes de vida, ella nació el día 2 de Noviembre.
El 11 de enero de 2025 marcó el inicio de esta aventura, y desde entonces, nuestras vidas algo han cambiado.


Una Whippet con mucha energía y mucho afecto
Desde el primer día, Abril nos demostró que es un terremoto de cuatro patas. Tiene un carácter de cachorro muy movido.
No hay rincón de la casa que se resista a su exploración, ni juguete que no termine en su boca. Pero, a la vez, es una niña muy afectuosa. Es una combinación de energía y ternura.
En estos 22 días hemos podido comprobar, que pese a sus travesuras, creemos que está bien con nosotros. La vemos feliz, curiosa y a gusto en su nueva casa.
Poco a poco empieza a conocer nuestros horarios y los suyos, cosa que no es fácil, pero ahí está ella tomando nota de todo.
No lleva cuaderno de escuela, pero con la mirada y sus orejas lo pilla todo al vuelo. A decir verdad se pone contenta por todo, no le tiene miedo a nada, de momento.
La hora de comer de un cachorro Whippet
Afortunadamente, con la comida no tenemos problemas. De momento y debido a su altura, no está comiendo en el comedero que le hicimos, pero todo llegará.
En poco tiempo se lo cambiaremos viendo la velocidad de crecimiento.
El desafío de las necesidades o deberes de escuela
Como en todo proceso de adaptación, no todo es perfecto. El tema de los pipís y las cacas es un tema aparte, sin duda.
Si bien vamos avanzando, Abril, en ocasiones decide hacerlo donde menos te lo esperas. Es un tema que nos tiene ocupados y en el que estamos trabajando con paciencia y constancia para que vaya entendiendo dónde debe hacer sus necesidades.
Sabemos que es cuestión de tiempo, pero lo conseguirá.
Salidas a la calle desde una ventana
Ya sabéis, hasta que no le pongan su tercera vacuna la calle es un lugar prohibido, pero aún y así ella está preparada para lo que viene o por lo menos ya ha visto lo que se va a encontrar en ese terreno de nadie y de todos.
Y digo que está preparada porque no deja de mirar a la calle desde las ventanas. Ella escucha perros, coches y ese ruido tan habitual de lo que supone el movimiento de una ciudad viva.
Nuestro mejor de los deseos para ella y sus hermanos de camada. Felicidades
Os dejo unas fotos de este día tan especial, de sus tres meses…




